La Drogadicción es una enfermedad que tiene origen en el cerebro y se caracteriza por su cronicidad y larga duración. Es una dependencia síquica, en la que el individuo siente una imperiosa necesidad de tomar droga o, en caso contrario, un desplome emocional cuando no la ingiere y una dependencia física producida por los terribles síntomas de abstinencia al no ingerirla.
Hay que hacer una diferencia entre drogadictos y consumidores. Esta diferencia estriba, en el curso habitual de la droga en el primer caso, o en consumo ocasional en el segundo. También, al hablar de adicción a una droga, se refiere al uso compulsivo de esta pero hay que diferenciar la dependencia física y síquica. En la primera se presenta el Síndrome de Abstinencia al dejar de consumir y en la segunda dicho síndrome no se presenta.
Los drogadictos presentan por lo general unas características que le son comunes: Mirada fija, ojos brillantes y enrojecidos, cambios de bruscos de humor, incoherencia al hablar, fuertes depresiones, estado de excitación o somnolencia, hematomas o cicatrices por encima o cerca de las venas, pinchazos en partes accesibles a sus manos, tatuajes sobre cicatrices que aún no han curado.